El ladrón de historias y la vacuna de la viruela


 

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Muchas veces me preguntan cómo encuentro los temas históricos para mis reportajes. Os contaré la verdad, se los robo a los demás. Como todo escritor soy un ladrón. Vivo de lo que me cuentan. Aunque a veces pueda parecer lo contrario por mis conferencias, a mí no me gusta hablar de mí mismo ni de mis viajes. Ya me los conozco. Doy charlas porque es mi deber con quien me invita para ello, pero cuando estoy en el tú a tú de la conversación, prefiero mil veces escuchar que hablar. No es modestia, es egoísmo de escritor. Porque es la gente que encuentras la que atesora esas historias que yo necesito. Los paisanos con los que topo son los que me regalan pedazos de su vida para que yo pueda construir la interesante crónica de un viaje. Pues con los hechos históricos sucede lo mismo, casi siempre ha sido alguien que se ha acercado y me ha dicho “¿conoces la historia de tal o cual?” Y yo siempre levanto la oreja como un pastor alemán y escucho a ver qué me cuentan que yo no sepa. Solo se aprende de los demás. Un ignorante que solo se atiende a sí mismo nunca dejará de ser ignorante. De esas conversaciones han salido algunas de mis mejores rutas.

Ayer me encontraba en Zaragoza. Di una conferencia con bastante público. De hecho la sala estaba llena y con gente de pie. Hablé y hablé durante hora y media. Al terminar fui a tomar algo a un bar. Allí había un grupo de gente que también venía del salón de actos. Uno de ellos se me acercó y me dijo que él era mochilero, que le había gustado mi charla y que tenía una historia para mí porque creía que necesitaba un escritor que la contase. Él la había escrito un blog, pero estaba seguro que de haber sido una historia protagonizada por anglosajones ya habrían hecho varias películas además de muchos libros, pero que en España no había nada al respecto. ¿De qué se trata?, le pregunté. De la primera misión internacional de vacunación masiva para erradicar una epidemia global: de la lucha de Carlos IV contra la viruela y del sacrificio de un expedicionario olvidado: José Salvany, muerto a los 34 años en el empeño de extender la solución en Sudamérica a aquella enfermedad que los españoles habían llevado. “Ya sabes, se habla mucho de genocidio, pero nadie quiere conocer que la misma viruela que les llevamos, nosotros la erradicamos”. Nadie ha dado un premio a estos precursores y ni siquiera Salvany tiene una tumba donde ir a rendirle homenaje.

Como buen pastor alemán, la historia no caía en saco roto. Le pedí a Nacho que me mandase la entrada de su blog. No sé si yo seré la persona adecuada para contar la historia, pero la semilla queda plantada, tal vez algún día encuentre ocasión para contarla en un libro o en un documental; o tal vez esta historia tenga otro destinatario para contarla como merece. Pero mientras tanto, os pongo aquí el post del viajero Nacho Martín para que os sorprendáis tanto como yo con esta maravillosa expedición de la vacuna de la viruela.

José Salvany y la expedición de la vacuna de la viruela por Sudamérica.

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Categorías: personajes, situaciones, Uncategorized | 1 comentario

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Un pensamiento en “El ladrón de historias y la vacuna de la viruela

  1. Muy interesante, junto al alicantino Francisco Javier Balmis expedicionaron el viaje a América con las vacunas de la viruela. La semana que viene en TVE podremos ver la tv movie de esta hazaña

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