100 países en moto. Nº83 Swazilandia


 

welcome to swaziland

Swazilandia es un pequeño país de África del sur que, como ocurre con Lesotho, es una isla dentro del gran país de Sudáfrica, pues todas sus fronteras lindan con éste. Tuve ocasión de conocerlo durante la primera gran aventura de mi vida, que fue atravesar África de norte a sur en un viaje narrado con todo lujo de detalles en el libro Un millón de piedras, del que extraigo estos párrafos.

El último tramo es una pista arcillosa, roja y resbaladiza. La frontera no supone ninguna complicación. Los funcionarios son bastante perezosos. Un par de sellos estampados de modo apático y estoy dentro de Swazilandia. Independiente desde el 6 de septiembre de 1968, la superficie se desperdiga por 17.000 kilómetros cuadrados para poco más de un millón de habitantes. Es un país monárquico. El rey es Mswati III. Su actividad más conocida es la selección de una virgen anual para su enorme harén. Parece que es un trabajo agotador esto de reinar.

woman on bike

El horizonte es selvático y tropical, radicalmente distinto al árido escenario de Lesotho. Húmedo y verde, el reino es un destino muy turístico al que acuden en masa los sudafricanos. También los mosquitos portadores de malaria. A pesar de su pobreza, la senda de barro se convierte en inmejorable asfalto. El gobierno hace ímprobos esfuerzos para mejorar las carreteras. Hay hasta una autopista que une la capital con Johannesburgo. Por ahí circulan a toda velocidad los 4X4 de los turistas blancos con su cargamento de divisas. Son bienvenidos aunque Swazilandia mantiene tradicionalmente una extrañas relaciones de amor odio con Sudáfrica; durante el Apartheid se convirtió en su fiel aliado y llegó incluso a encarcelar a miembros del CNA: Pero al mismo tiempo, todavía hoy reivindica como territorio propio parte de la región sudafricana de Kwazulu-Natal.

girls

MI REINO POR UNA CAMA

No faltan alojamientos en Swazilandia, mas hay que ser previsor. En un fin de semana de temporada alta pueden estar todos ocupados. Es el caso. Intento el Bakcpackers que hay en el verde valle de Ezulwini. Está lleno. Allí coincido con un simpático norteamericano y discuto con un borracho que se puso bastante pesado. Tampoco hay sitio en The Southern Cross, un hotelito regido por una pareja de españoles. No les enternece mi banderita rojigualda en el parabrisas. Recomiendan un cercano complejo de bungalows y restaurante. Completo. Allí me mandan a Willows Lodge. Ni un hueco libre. Sigo en dirección a Manzini. En la carretera encuentro un anodino motel. Piden 380 rands. Me niego a pagar semejante cifra por un cubículo sin alma. En la pensión de al lado sí hay sitio. 200 rands, pero el lugar es una tenebrosa cochiquera. Sucia y sin baño. Con mis heridas aún abiertas no me puedo quedar aquí. Cada día necesito ducharme y limpiarlas bien. En este fementido lugar se infectarían inmediatamente.

damages (2)

En Manzini tampoco mejoran las cosas. La pequeña ciudad acoge estos días un festival de música étnica. Todo está ocupado. Empiezo a desesperarme. Después de muchas vueltas, logro un hueco en el Manzini Lodge. 300 rands sin desayuno. El sitio es raro de narices. No hay recepcionista. Tengo que hablarle a un interfono. La llave está en una caja. La cojo y dejo a cambio el dinero. La habitación es sencilla y el baño está limpio. Me curo las erosiones. Aún duele. Tardan en cerrar más de lo que esperaba. Miro por la ventana. El tiempo es horrible, nublado y lluvioso. Intento arreglar mi mal humor cenando en el mejor hotel de la ciudad. No lo consigo: la comida es espantosa, el servicio hostil y el precio de escándalo. Que le den a Swazilandia. No me voy a quedar ni un día más. Decido salir al día siguiente sin perder más tiempo que el imprescindible para visitar el mercado y comprar algunos víveres.

zimabue boys

MANGOS Y ESTUDIANTES

Al despertar, el cielo sigue del color del plomo. Recorro la ciudad buscando una pegatina de la bandera nacional. No la encuentro por ninguna parte. Tengo hambre. Me dirijo a los puestos de fruta. Es temporada de mangos. Compro uno bien grande y dos plátanos. Cuando termino con la fruta, cruzo la calle y entro en un comercio oriental. Pregunto si tienen pegatinas de la bandera nacional. No, no tienen, mas la dependienta me ofrece una de una compañía de seguros. No es lo que ando buscando, aunque sí aparece el emblema de Swazilandia: un arco y dos lanzas. Son las armas de los suacis, tribu de la que toma el nombre la nación. El origen del reino se encuentra en la desbandada producida por la belicosidad de Shaka, el poderoso rey Zulú que derrotara a los ingleses y a los bóer. Los fugitivos se agruparon en torno a Sobhuza I, quien luego resistiría a los Afrikaans hasta que los ingleses establecieron un protectorado.

DSCN0996 (3)

Quizá el dato más curioso es que en Swazilandia hay una importante comunidad de jóvenes estudiantes procedentes de todo el Mundo. Sorprende cruzarse con una muchada interracial y variopinta. Saludan al motorista extranjero con alegría juvenil. A no mucha distancia de Manzini, la ciudad más grande del país, se encuentra uno de los doce colegios de la prestigiosa red United World Colleges. Fundados durante la Guerra Fría por el educador alemán Kurt Hahn, tenían como objetivo fomentar el entendimiento internacional mediante la educación común de jóvenes de todos los países seleccionados por su aptitud sin importar raza, credo o posición social. El Waterford Kamhalaba de Swazilandia se puede considerar el mejor centro de todo el continente. Integrado en la red desde 1981, alumnos negros y blancos eran tratados como iguales a muy poca distancia de la segregacionista Sudáfrica.

Si te apetece leer el resto de la aventura por África puedes pedirme el libro Un millón de piedras dedicado personalmente en info@miquelsilvestre.com

9788492979158 - Cubierta - RGB 300

Anuncios
Categorías: 100 Países en Moto, Uncategorized | Deja un comentario

Navegador de artículos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: