Manual de aventura que nadie escribió. ¿Es posible ligar viajando en moto?


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Preparo un manual de aventura que intenta no ser el típico conjunto de consejos prácticos. Voy a intentar describir la emoción que esconde el camino y por qué nos atrapa. Y también mostraré las soluciones que la experiencia me ha ofrecido para resolver los problemas que se plantean al viajero. Como el de la soledad. Tranquilícese el aprendiz de aventurero, la soledad es un lujo en el viaje. Lo más normal es que en cuanto paremos la moto nos veamos rodeados de gente curiosa que nos pregunta y quiere acompañar, muchas veces para pedirnos algo pero otras totalmente de forma totalmente desinteresada. Pero también hay hueco para las emociones, para entablar relaciones con gente que conocemos en el camino, como otros viajeros o locales. De lo que sí puede estar seguro el aventurero es de que el viaje abrirá sus sentidos, le despertará emociones profundas, le empujará a sentir más todos los estímulos que lo rodean y en definitiva, le hará sentirse más vivo.

Durante el viaje se suceden los momentos intensos, las sacudidas emocionales aunque sean breves, fugaces. Yo he tenido la suerte de poder captar fotográficamente uno de esos terremotos emotivos que duran segundos y luego se olvidan, pero que dejan ese pequeño poso de la felicidad cotidiana que se vive en el gran viaje de aventura. Atentos pues. Miremos esta primera fotografía.

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Es una secuencia. Para entenderla hay que ver todas las 4 fotos. Es sobre la vida, la coquetería, el significado de las sonrisas, lo mucho que dice un cruce de miradas y sobre el enorme valor de los instantes. He tenido la suerte de que alguien estuviera ahí para fotografiarlo todo. No se trata de la calidad de las cubiertas ni si la GS es mejor que una KTM, se trata de la razón de viajar, de la gente que encuentras, de como hay lenguajes universales aunque no hablemos el mismo idioma. Si eres algo curioso y tienes un poco más sensibilidad que las amebas, atiende, porque si un día te lanzas a la carretera, tal vez y solo tal vez un día te suceda una modestita historia como esta y tengas la suerte de que alguien la capte. Bien, pues ahí estaba yo en Bukhará, al atardecer, cuando la temperatura baja, la luz se atenúa y las fotos quedan bonitas. En pleno centro histórico, le doy la cámara con el teleobjetivo 300 a uno de los holandeses locos con los que me encontré. Comienzo a rodar hacia el improvisado fotógrafo y apenas detecto a una joven de camiseta blanca que camina un par de centenares de metros más adelante.

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Al acercarme, la descubro, y ella a mí. De modo inconsciente nuestras miradas se cruzan. Es una fracción de segundo. Todo sucede rápido. Ambos llevamos nuestras respectivas inercias. El fotógrafo está ahí, atento, y nos capta justo en el instante en que giramos la cabeza para mirarnos de frente, a los ojos. Instantes después, el cruce de miradas se deshace y lo sustituye el aire. Ya miramos a otro lado. Ya no estamos en la perpendicular. Ha pasado.

La historia es modesta, intrascendente, pero al mismo tiempo importante. Es de esas cosas que pasan y que dejan algo bello en nosotros, algo breve, pero tan mágico como una sonrisa. Evidentemente, la mía es algo pícara. Espontánea, real pero golfa. Uno ya tiene unos cuantos años y kilómetros aunque se siga emocionando. Y el fotógrafo lo captó bien.

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Pero la suya. ¡La suya es un poema! Es una de las imágenes más nítidas de la breve felicidad de gustar y saber que gustas, es la explosión de la coquetería, es la rotundidad de un momento íntimo que dura décimas de segundo. Un cruce de calle y ambos nos olvidamos el uno del otro, pero el fotógrafo estuvo ahí. Lo capturó todo y gracias a revisar mis fotos puedo descubrir emocionado que pasó un pequeño y modesto milagro en Bukhará. Ambos sonreímos unos segundos y eso nos elevó. Señores, y lo mejor es que a miles de kilómetros y meses después puedo compartir con vosotros esta bellísima sonrisa.

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Categorías: Manual de Aventura | Etiquetas: | 3 comentarios

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3 pensamientos en “Manual de aventura que nadie escribió. ¿Es posible ligar viajando en moto?

  1. Pienso que este tipo de situaciones son más hermosas mientras más fugaces.

    Gracias, por todo, Miguel!

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  2. Muy grande Silvestre, enhorabuena por transcribir en palabras las emociones.

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  3. Si la imagen de canalla con ángel que proyectas se ajusta a la realidad, enhorabuena y disfrútala. Un fuerte abrazo.

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