Diario de un Nómada, la serie en la que no creía nadie


IMG_6770

Una serie de televisión es algo que resulta muy fácil de ver y muy difícil de hacer. Lo sé porque acabo de terminar la que será ya y para siempre la primera serie española de televisión sobre aventuras en moto. En el futuro seguramente habrá más, y puede que sean hasta mejores, rodadas con más medios, con equipos más profesionales y con protagonistas más jóvenes y atractivos. Es probable, pero Diario de un Nómada ya estará ahí como testimonio de lo que se consigue con determinación.

Muchos han sido los obstáculos y las dificultades. Para empezar mi propia inexperiencia. No había trabajado nunca en televisión, no tengo amigos en el medio, ni familiares, ni padrinos. Para continuar, la falta de presupuesto. Los patrocinios han sido mínimos. Como anécdota puedo contar que a Sudamérica me fui con mis viejas zapatillas de correr. No podía gastarme un euro más de lo que había invertido en la cámara, el material de filmación y los sueldos de Antonio y Heber, camarógrafo y conductor.

IMG_6714

Intenté inútilmente que una empresa deportiva me cediera un par a cambio de enseñarlas en pantalla, pues tenía pensado mostrar mi rutina de corredor matutino como parte del viaje. No lo conseguí. Los departamentos de marketing de las marcas deportivas consideraron que mi proyecto no valía ni los cien euros de un par de playeras. En no pocas ocasiones en que se me cerraba una puerta tras otra yo tampoco estaba muy convencido de que los valiera.

Mi único patrimonio era un compromiso de emisión por parte de TVE expresado en correos electrónicos. Llevaba ya casi un año de negociaciones. La primera noticia que me dieron de que estaban interesados en una serie mía fue justo antes de salir hacia Samarkanda, ya en mayo del 2013. Desde entonces hasta aquel día no había hecho sino trabajar en el proyecto diseñando la ruta, escribiendo el guión, teniendo reuniones, llamando a muchas puertas… pero tras intentarlo infructuosamente me vi solo porque sin dinero ninguna productora quería asumir el riesgo.

Lo razonable era abandonar. Nadie me lo reprocharía. Habría sido solo un bonito sueño pero demasiado alto como para alcanzarlo con mi 1,70 de españolito de la generación anterior a internet. Pasé unos días tristes con el único consuelo de Teresa, mi novia, a quien había conocido hacía poco tiempo gracias a una entrevista que me hizo para el programa de TVE donde ella trabajaba.

Ella había vivido conmigo todo el proceso. La ilusión, el esfuerzo, el convencer poco a poco a los responsables de documentales de TVE de que el proyecto era viable. Pero sin dinero, no había proyecto. Una mañana salí a correr y me perdí por Plaza de España. Pasé por delante de la estatua que Don Quijote y Sancho tienen allí, vigilados por Miguel de Cervantes. Recorrí la distancia hasta el Palacio Real. Visité a Lope de Vega, casi escondido en la plaza de la Marina, pasé por delante de los reyes godos y poco más allá, casi enfrente de la catedral de La Almudena, encontré el busto de Mariano José de Larra, quien afirmó con toda razón que escribir en España es llorar. Troté luego hacia la Ciudad Universitaria. Me detuve en la facultad de Filosofía y Letras, ante el enorme busto de Camilo José Cela. Recordé entonces que tiempo atrás me había prometido seguir al pie de la letra una de sus sentencias y que por un momento estuve a punto de traicionarla: el que resiste gana.

La carrera entre los escritores me hizo reflexionar. Ellos eran gente admirable por la defensa de la obra que hicieron. Tal vez en lo personal fueran altivos, antipáticos y vanidosos, pero como creadores eran modelos. Si algo podían enseñarme era la constancia en su esfuerzo y el compromiso inquebrantable con su talento. Yo tal vez no lo tuviera, pero si no lo ponía a prueba en esta ocasión decisiva jamás lo comprobaría. Decidí resistir. Comprendí entonces que no había llegado tan lejos como para abandonar. La idea era mía, el personaje era el mío, el proyecto era mío y si alguien tenía que producir la serie, pensé que nadie podría hacerlo mejor que yo. Y, diablos, si salía mal, solo a mí podría hacérsele responsable. Lo mismo que si salía bien.

Decidí hacerlo a mi modo. Ejercería de guionista, redactor, actor y transportista. Compraría el material técnico de más alta calidad que pudiera pagar, contrataría a un cámara profesional y a un conductor. Asumiría todo el riesgo pero no iba a dejar pasar la oportunidad de hacer algo en lo que creía, algo para lo que pensaba estaba preparado y que valía la pena. De modo que supongo que ese momento fue cuando realmente comenzó el rodaje, el día en que me vi convertido en productor sin productora.

Silver Rider Prodaktions

Tenía unos 120.000 euros en patrocinios, pero no estaban en mi bolsillo, sino prometidos si todo iba bien; unos se pagarían al comienzo, otros al regreso y otros cuando entregara la serie terminada. En total y en el mejor de los casos, suponía una tercera parte de lo que se consideraba imprescindible por las productoras profesionales. Necesitaba que una productora legalmente constituida firmara el contrato y conté para eso con mis amigos de Malevolo Debía contratar un cámara durante al menos tres meses y medio, enviar una moto a Sudamérica y traerla de regreso. Contratar un conductor con un 4×4 para llevar al cámara por el mismo tiempo. Recorrer 20.000 kilómetros con los dos vehículos, pagar alojamientos, comidas, seguros, gasolina, imprevistos y los billetes de avión de ida y de vuelta. Necesitaba material de filmación profesional, trípodes, baterías extra, cargadores, tres ordenadores, tarjetas de memoria de la mayor calidad, discos duros, micrófonos inalámbricos. Al regreso necesitaba contratar editores profesionales, un estudio de sonido, una sintonía, infografías y una voz en off. Y yo hacía las cuentas y me mareaba.

Pero me fui. Contraté a Antonio Piris y a Heber Orona y les fui muy claro. Hemos venido a sacar esto adelante sin un puto duro. Lo primero que haré será pagar vuestros salarios pero a partir de ahí, dormiremos en la misma habitación, comeremos dos veces al día, trabajaremos dieciocho horas y no tendremos días libres. Vamos a ser capaces de atravesar Sudamérica en cien días sin un percance o no lo conseguiremos. Y con esas condiciones nos pusimos en marcha. Y aunque la moto se accidentó en un par de ocasiones, y la camioneta se quedó sin batería, aunque recorrimos la Ruta 40 y nos atracamos de ripio, aunque cruzamos el Chaco por la Picada 500 y nos llenamos de barro hasta arriba, aunque atravesamos el Salar de Uyuni por donde había agua, aunque circulamos por las rutas mortales de Bolivia y Colombia, aunque metimos la moto en una barca y cruzamos quince veces los Andes, cumplimos el calendario previsto y encima sí que tuvimos algún día libre y todas las cervezas que pudimos beber al terminar cada jornada.

Y cuando llegué a España con 9000 gigas de imágenes, busqué a mis amigos Ángel Carbonell y Chucho Merino, con los que estaba en un grupo de música punk cuando todos teníamos 16 años y les dije: necesito una sintonía. Y en una semana me entregaron una cojonuda y a la medida. Y busqué unos jóvenes editores sin trabajo y les dije, vamos a hacer una serie de televisión que lo flipe todo el mundo, porque esta es nuestra oportunidad de hacer algo que valga la pena. Y nos pusimos manos a la obra y en tiempo record teníamos los capítulos montados, locutado, sonorizados y con los créditos. Y llamé a mi compañero de colegio, Javier Gámir, actor de doblaje que hace las voces de muchos videojuegos y le dije: necesito una voz en off que parta con la pana. Y cada día le mandaba un texto y cada tarde lo tenía locutado con la entonación que le pidiese. Y todos estábamos entusiasmados con lo que poco a poco iba saliendo. Y así nos hemos hecho Diario de un Nómada, por menos dinero del imprescindible, porque los verdaderos expertos en lo que sea son los que sienten genuina pasión por lo que hacen.

IMG_6703

Y ahora que Diario de un Nómada es una realidad y está hecha con mi enfoque y criterio en todos sus aspectos, me da igual la audiencia y los resultados objetivos que obtenga porque yo estoy ahora en un estado emocional adecuado y listo para el cambio de pantalla y dedicarme a otra cosa, pero sabiendo bien lo que me ha costado hacer la serie, el mero hecho de que exista es ya tan brutalmente satisfactorio que me cuesta de creer. A veces tengo que decírmelo para darme cuenta. He producido, dirigido y protagonizado la primera serie de televisión española sobre viajes en moto hecha nunca en la historia, y eso hasta el más insensible se puede imaginar lo que significa íntimamente para alguien que ha dedicado íntegros siete intensos años de su vida al motociclismo de aventura.

Anuncios
Categorías: Diario de un Nomada | Etiquetas: | 11 comentarios

Navegador de artículos

11 pensamientos en “Diario de un Nómada, la serie en la que no creía nadie

  1. Muchas felicidades!! Hace tiempo que te sigo y me alegra ver la evolución de un sueño que se va haciendo realidad día a día con duro trabajo y con mucha pasión y ganas. Transmites la fuerza para luchar cada uno por los nuestros, y seguir adelante. Gracias Miquel!! Mucha suerte. 😉

    Me gusta

  2. Enhorabuena! Me alegra ver que has conseguido otra meta más. Espero que lo disfrutes junto a tu familia y novia. Abrazo!

    Me gusta

  3. Hola Miquel. Colocas guapo como buen mozo. Aqui en Colombia le damos el titulo de guapo a fuerte, decidido, inquebrantable, resistente al dolor. Vos sos eso. Un guapo. Dificilmente volvera a hacer un programa asi alguien mas guapo que vos. Ya lei un libro tuyo. Ahora voy a conseguir el segundo. Ojala sigas escribiendo. Lo haces amenamente.

    Me gusta

  4. Grande Miquel, hoy he visto tu entrevista en tve y has estado genial, sigue así tío.

    Me gusta

  5. sigo todos tus programas…muy buen rollo y excelente trabajo….felicidades a todo el equipo…
    http://www.reverbnation.com/chuchomerino

    Me gusta

  6. Enorme! solo tu y tu sabes lo que es conseguirlo! enhorabuena crack!!!

    Me gusta

  7. Don Erre que Erre. Me gusta esa filosofía. Un abrazo colega

    Me gusta

  8. Muchas felicidades desde NY, espero poder ver la serie algun día. Los videos, las fotos, y tus textos de como has salido adelante con empeño e ilusión son muy motivadores. Mucha suerte y nos vemos en la carretera.

    Me gusta

  9. Veri Good.Very Good My Fryend!!

    Me gusta

  10. algien podria decirme que grupo de nusica toca al final del reportaje?

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: